El porteo en recién nacidos es una alternativa a la silla o el carro de paseo. No tienen por qué ser elementos que se sustituyan, sino que se complementen.
Pero el mundo del porteo es muy amplio y conviene informarse la forma correcta de ejercerlo para exprimir todos sus beneficios.
¿Por qué puede ser ventajoso para tu bebé recién nacido? ¿Cuál es el modo más correcto de llevar al pequeño? ¿Qué dispositivo de porteo facilita que se haga correctamente? Lo vemos a continuación.
Beneficios del porteo en recién nacidos
El porteo gana enteros entre los padres y de hoy por sus múltiples beneficios. Puede resultar más cómodo que el carro o la silla de paseo, porque no tienes que llevar un artículo de grandes dimensiones contigo con el que ir haciendo eslalon por la ciudad. Pero hay otras cuestiones relevantes que hay que tener en cuenta.

1. Favorece el apego
La teoría del apego se basa en el principio de que un recién nacido necesita desarrollar una relación estrecha con, al menos, un cuidador. Eso favorecerá su desarrollo social y emocional, en contra de otras prácticas ya desterradas que se basaban en la creencia de que una figura materna/paterna demasiado presenta debilitaría el carácter de los niños.
El porteo es una práctica bien valorada en este sentido, porque favorece la confianza y la sensación de protección. Aporta calma, mejora el sueño y hace que los niños se sientan más seguros.
2. Facilita la lactancia materna
Por dos motivos. El primero es que el contacto piel con piel sirve de estímulo para la segregación de prolactina y el aumento de la producción de leche materna. Y el segundo es que, por la postura y la cercanía en la que se encuentran madre e hijo, resulta más fácil alimentar al bebé.

Además, el porteo puede prevenir el cólico del lactante. Procura una posición más vertical, lo que, junto al movimiento, favorece la actividad intestinal y reduce las molestias en la barriga.
Te dejo un post muy interesante del blog sobre la lactancia materna y el parto.
3. Ayuda a mantener una postura correcta
Muchos fisioterapeutas recomiendan el porteo porque, ejercido de la manera correcta, se respeta su postura y se favorece el desarrollo adecuado de la columna vertebral.
Recuerda que la espalda debe quedar en forma de “C”, y las piernas haciendo una “M” (con el glúteo algo por debajo de las rodillas).
4. Promueve el desarrollo psicomotor
Es una consecuencia más del contacto piel con piel. El cerebro recibe estímulos táctiles y relacionados con el movimiento que favorecen el desarrollo del equilibrio, la conciencia corporal y el control de la postura.

Se suma el estímulo visual que supone ir mirando a papá, mamá u otro adulto que lo lleve. Cuando sea algo mayor, si lo colocas a la espalda o mirando hacia afuera, también verá el mundo que le rodea.
5. Reduce el riesgo de plagiocefalia
La plagiocefalia postural es una anomalía craneofacial común. Se trata del aplanamiento del occipucio del niño y, aunque no afecta al desarrollo intelectual, sí puede causar impacto a nivel estético.
Es una malformación asimétrica provocada por presiones externas, por ejemplo, pasar demasiado tiempo bocarriba en la misma postura. El uso de la silla de paseo no aliviará esa presión, pero el porteo sí. Por eso recomendable usarlo de manera alternativa.
Cómo portear a un recién nacido
Lo más importante a tener en cuenta es que el dispositivo que elijas debe ser ergonómico. Debes aprender las formas de colocarse un fular portabebés si vas a hacerlo, o bien realizar los ajustes necesarios en la mochila para llevar de la manera correcta.
Para asegurarte de que el niño conserva la postura adecuada, realiza las siguientes comprobaciones:
• Altura. El contacto debe producirse fácilmente. Haz la prueba: ¿puedes darle un beso en la frente sin esfuerzo, simplemente acercando tus labios? Si es así, la altura es adecuada.
• Piernas en forma de ranita. Recuerda, sus piernas deben quedar en forma de “M”, con el culete algo por debajo de las rodillas. El bebé no debe estar en vertical con las piernas colgando.
• Espalda curvada. La espalda recta es antinatural en el caso de el bebé recién nacido. Piensa que viene del vientre materno, luego su postura fisiológica tiene forma de “C”.
• Lados compensados. Es importante que no se produzcan asimetrías, es decir, que el peso recaiga más sobre un lado que sobre el otro.
Si surgen alguno de los problemas anteriores, aumenta la tensión del dispositivo o haz los ajustes necesarios en altura y anchura.

Hay otras cuestiones a tener en cuenta, como la ropa con la que ambos os vestís. Es mejor tener miedo a quedarse corto que a pasarse, porque con frecuencia se produce más esto último. No vistas al pequeño como si fuera a dar un paseo en la silla porque hay un elemento que no estarás teniendo en cuenta: la cercanía de vuestros cuerpos.
Si sientes que te has quedado corto, será más fácil que lo abrigues colocándote tú una manta alrededor (o incluso un abrigo de porteo). Pero retirar al niño y quitarle prendas porque está sudando siempre resultará más aparatoso.
En definitiva, el porteo en recién nacidos tiene beneficios ampliamente avalados que explican por qué cada vez son más los padres y madres que lo ejercen. Pero una de las claves fundamentales es mantener una buena postura, y para ello se debe utilizar un dispositivo ergonómico que vaya bien colocado.
Un abrazo

